¿Cómo evitar malas conductas dentro y fuera del salón?

  Por: Fabrizzio Galarza del 1er año B

[Lima, Perú] — El ambiente escolar es un espacio fundamental para el desarrollo académico y emocional de los estudiantes. Sin embargo, en los últimos años se ha evidenciado un incremento en las conductas inadecuadas dentro del aula, lo cual afecta negativamente la convivencia y el aprendizaje.

¿Cuáles son las conductas más frecuentes?

Entre las actitudes más comunes que interrumpen el orden en clase se encuentran:

  • Salir del salón sin autorización.
  • Interrumpir o distraer a los compañeros durante la lección.
  • Jugar o correr dentro del aula.
  • Faltar el respeto a los docentes.
  • Provocar conflictos o peleas sin motivo claro.

Estas acciones no solo generan desorden, sino que también dificultan el proceso de enseñanza y aprendizaje, creando un ambiente poco saludable para todos los involucrados.


Estudiantes creando conflicto sin razón aparente, ocasionando desorden en su aula.

Estas acciones, aunque parezcan simples travesuras, tienen consecuencias reales: interrumpen el aprendizaje, generan estrés en los docentes y deterioran la convivencia escolar.

¿Por qué se producen estas conductas?

Una encuesta realizada a estudiantes de primero de secundaria reveló que muchas de estas conductas tienen origen en:

  • Malas influencias del entorno.
  • Falta de orientación en el hogar.
  • Problemas personales o emocionales que no han sido atendidos.

Un estudiante anónimo comentó: “Muchos compañeros no respetan las clases. Hacen bulla, molestan, y no le hacen caso al profesor. Eso afecta a todos”.

¿Cómo podemos prevenirlas?

La solución no siempre es castigar. Es importante dialogar con el estudiante que presenta conductas inadecuadas, ya que muchas veces su comportamiento es una forma de expresar algo más profundo: problemas en casa, dificultades emocionales o incluso traumas.

Escuchar con empatía y brindar apoyo puede marcar una gran diferencia.

Lo que dicen los especialistas

Según datos del Instituto Superior de Estudios Psicológicos (ISEP), un 16% de los estudiantes presentan al menos cuatro síntomas del “trastorno del comportamiento”. Esto demuestra que no todas las conductas negativas son simples actos de rebeldía, sino señales de que algo más está ocurriendo.

El ISEP, institución dedicada a la formación y la intervención clínica en psicología, recomienda trabajar estos casos con acompañamiento profesional y familiar.


Institución dedicada a la formación y la intervención clínica en ámbitos psicológicos. 

Mi experiencia personal

En una ocasión, durante una clase en la que el profesor aún no llegaba, nueve compañeros comenzaron a jugar, hacer ruido y moverse por todo el salón. Como brigadier, les pedí en varias ocasiones que se calmaran, pero no me hacían caso. Tuve que buscar al maestro para que pudiera intervenir. Esa experiencia me enseñó que la autoridad es importante, pero también que todos debemos colaborar para mantener el orden.

¿A quién acudir en estos casos?

Cuando se presentan este tipo de situaciones, lo más adecuado es llamar a un profesor o personal del colegio, ya que su autoridad puede ayudar a controlar el problema. En caso de que no estén presentes, los brigadieres o policías escolares pueden actuar como apoyo temporal para mantener la disciplina.

Evitar malas conductas dentro y fuera del salón es responsabilidad de todos: estudiantes, docentes, padres de familia y autoridades educativas. Promover el respeto, la empatía y el diálogo es fundamental para construir un ambiente escolar sano, seguro y favorable para el aprendizaje.

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