Autor: Fernando Turriate (1B)
A lo largo de los años, la electricidad se ha vuelto parte esencial de nuestras vidas. Pero, ¿alguna vez te has preguntado cómo se creó o cómo llegó a ser tan importante para nosotros?
Todo comenzó hace miles de años, cuando los griegos, en la era antigua, descubrieron que el ámbar, al frotarlo, podía atraer objetos ligeros como pedacitos de paja o plumas. Aunque en ese momento no entendían lo que ocurría, ese fue el primer paso para descubrir una de las fuerzas más poderosas de la naturaleza.
En 1600, el científico inglés William Gilbert estudió esos fenómenos y fue quien le dio el nombre de electricidad a la fuerza que se producía al frotar dos sustancias. Sus investigaciones abrieron el camino para que otros científicos siguieran explorando este misterioso fenómeno.
Más tarde, en 1752, Benjamin Franklin realizó un experimento muy famoso: hizo volar una cometa durante una tormenta con una llave metálica atada al hilo. Con eso demostró que los rayos eran una forma de electricidad natural. Su experimento fue arriesgado, pero permitió entender mejor cómo funcionaban las descargas eléctricas.
Con el paso del tiempo, nuevos inventos y descubrimientos surgieron. En el siglo XIX, Alessandro Volta creó la primera pila eléctrica, lo que permitió almacenar y usar electricidad sin necesidad de tormentas. También surgieron otros científicos importantes, como Michael Faraday, quien descubrió cómo generar electricidad mediante el movimiento de imanes, lo que dio origen a los generadores eléctricos.
Y así fue avanzando la historia hasta llegar a las manos de Nikola Tesla, un inventor brillante que revolucionó el mundo con sus ideas. Él fue quien desarrolló el sistema de corriente alterna, que permitió transportar electricidad a grandes distancias. Gracias a sus aportes, las calles, los hogares y las ciudades comenzaron a iluminarse.
Hoy en día, la electricidad está en todas partes: en nuestros teléfonos, computadoras, electrodomésticos y hasta en los autos. Es una herramienta fundamental para la vida moderna, y sigue evolucionando con nuevas tecnologías que buscan hacerla más limpia y sostenible.