Reconectar con uno mismo: Superar la desconexión emocional

 Autor: Naed Sanabria del 1er año A de secundaria

Entre los muchos problemas que pueden surgir a raíz de experiencias traumáticas o de un escaso desarrollo emocional debido a la falta de cuidado parental, uno de los más relevantes es la desconexión emocional.

Esta desconexión puede ser tanto una consecuencia como una respuesta a situaciones de alto estrés, la ausencia de apoyo por parte de los cuidadores, la falta de contención psicológica o la vivencia de traumas profundos. Estas experiencias dejan huellas emocionales significativas, afectando la forma en que la persona se relaciona consigo misma y con los demás.

En muchos casos, esta desconexión se convierte en una especie de escudo protector frente al dolor emocional. Sin embargo, también puede llevar a reprimir lo que se siente, mostrar apatía, desarrollar insensibilidad hacia los demás, experimentar una notable falta de energía o motivación, evitar tanto dar como recibir afecto, y mantenerse al margen de las relaciones sociales o de situaciones que impliquen conexión emocional.

 Ilustración representativa de Naed Sanabria

Aunque la desconexión emocional puede parecer una solución favorable a corto plazo —ya que evita comportamientos autodestructivos y ayuda a mantener cierta estabilidad— también puede traer consecuencias negativas si se prolonga en el tiempo. Reprimir los sentimientos, no expresar lo que nos afecta por miedo al "qué dirán", o negar nuestras emociones puede generar aislamiento, pérdida de identidad, baja autoestima y una dependencia excesiva de las opiniones ajenas.

Una de las consecuencias más comunes de la desconexión emocional es el aumento de la intolerancia emocional, que puede dificultar la empatía, la comunicación y las relaciones con los demás.

Por ello, es fundamental buscar ayuda. Acudir a un psicólogo, hablar con personas de confianza o, si ninguna de estas opciones está disponible, escribir lo que sientes y piensas puede ser una forma valiosa de desahogarte y comenzar a sanar. Expresar lo que llevas dentro —aunque sea en papel— puede ayudarte a liberarte emocionalmente y a entenderte mejor.

Recuerda: siempre hay una salida. No estás solo. Nuestra institución cuenta con apoyo emocional, y esta nota no sería posible sin el acompañamiento de Luis Norberto Mascaro Palma, quien está dispuesto a brindarte un espacio de comprensión y un hombro donde apoyarte cuando más lo necesites. 

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