Los bailarines poseídos de 1518

Por Camila Egoavil 1A


Decenas sufrieron invalidez en las piernas, ataques epilépticos, infartos, derrames o caídas que los llevaron a la muerte, según se cuenta en documentos históricos
                                                        

En el siglo XVI, más específico en 1518, en Estrasburgo, una mujer de nombre Frau Troffea empezó a bailar energética y animosamente por todo el lugar, sus pasos eran totalmente “controlados” pero su rostro tenía una expresión extraña. Sus iris casi imperceptibles a la vista de los habitantes, su cara pálida y su cabello desordenado daban mucho que decir a sus vecinos.


Poco a poco la gente comenzó a seguirle el paso, primero fueron unos cuantos, no siendo un gran número de personas bailando, al cabo de unos días la cantidad fue aumentando visiblemente. Llegaron a la sorprendente cifra de 400 personas bailando por la ciudad.


Según testigos que fueron médicos de los “bailarines”, confesaron en escritos de la época varias teorías, una de las más creíbles era una enfermedad llamada “la enfermedad de la sangre caliente” consiste en que el cerebro se calentaba demasiado causando enfado, tristeza e incluso locura extrema. Sin embargo, nunca fue confirmado por lo que ningún experto puede afirmar algo.


 Algunos creen que el baile podría haber sido provocado por una intoxicación alimentaria
 causada por los productos químicos tóxicos y psicoactivos del hongo cornezuelo del centeno

La epidemia se acabó de manera repentina, aunque Frau Troffea falleció de cansacio extremo, las demás personas dejaron de bailar, poco a poco la cantidad iba disminuyendo hasta quedar en cero. La razón de la epidemia quedó en completa confusión y las autoridades de la época no se esforzaron en investigar un poco más al fondo de este misterio.


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